EXTERNALIZACIÓN DE SERVICIOS

“EXTERNALIZACIÓN”  

 UN MONSTRUO INCONTROLABLE

Capítulo I                                                                 

 Manipulación y engaño

El político de turno nos convence de sus inmensas bondades… quiere que un determinado servicio se externalice y lo realice una empresa privada (trabajo que hasta ahora vienen realizando los funcionarios de su propia Administración y por el que cobran sus nóminas).

Las razones expuestas para su justificación el día que lo presenta ante los medios de comunicación, con su mejor sonrisa profident, son:

“Va a ser más eficiente, más seguro, más competitivo, más objetivo, más profesional, más técnico, más accesible, más económico, más serio,… en definitiva: mejor para el ciudadano, que es fundamentalmente la razón por la que estoy aquí, para preocuparme por mis conciudadanos.”

Cuatro líneas de prensa y una foto dando la mano al honorable presidente de la empresa. El presidente tiene el brillo del dólar en sus ojos… Si no fuera un buen negocio para él, no estaría ahí. Eso, a poco que pensemos, lo vemos todos…

En la noticia emitida a doble página y a todo color, ¿está Vd. reconociendo que sus funcionarios no saben hacer su trabajo, que no son objetivos, que no son eficientes, que no son serios, que no son profesionales…? Le recuerdo señor político, que estos trabajadores han pasado unas pruebas objetivas de igualdad, mérito y capacidad y han sido los mejores entre todos los opositores. Por eso están ahí. Y, si a lo largo de su vida laboral, es necesario formarles para alguna tarea específica o reciclar su formación acorde con las circunstancias del momento, su obligación, como máximo dirigente, es fórmales y también exigirles que cumplan con su obligación. Esta es también una de sus responsabilidades en esta empresa llamada Administración, señor político.

Y si Vd. justifica la externalización porque la Administración abarata costes en maquinaria o tecnología de la que carece y en la que “sería muy costoso invertir”, señor mío, la vida misma le está llevando la contraria. Después de unas décadas, ya podemos comprobar que, en muchos casos, la externalización de servicios públicos nos ha salido más cara que cuando la realizaban los funcionarios.

EREN, ITACYL, SERLA, 012, FUNDACIÓN SIGLO, SOMACYL,.. Y así cientos de servicios, cientos de Fundaciones y Empresas Públicas (1), que se están encargando de dejar vacía de funciones a la Administración Pública.

La Administración Pública debe recobrar los trabajos que se externalizaron, puesto que se llevan a cabo con dinero público, con nuestro dinero (no del presidente de la empresa ni del político de turno)

(1): Empresas Públicas y Fundaciones: en próximos “informas”.

               CONFEDERACIÓN GENERAL DEL TRABAJO. Avda. Padre Isla, 19-3º D. 24002 LEÓN – 987030843 FAX: 987030842   funcionarioscgtleon@gmail.com
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